Nuestros Procesos
Del olivo a la botella, cada paso importa.
En Olivo de Oro, cultivamos, cosechamos y elaboramos en nuestro propio fundo del valle de Acarí.
Cada etapa se realiza con precisión y respeto, para conservar la pureza del fruto y el carácter del paisaje que le da origen.
1. Cosecha – El inicio del sabor
Recolectamos a mano en el punto justo de madurez, sin que las aceitunas toquen el suelo.
El fruto llega a la almazara en pocas horas, manteniendo su frescura y aroma natural.
Cosechamos con respeto, no con prisa.
2. Selección y molienda – Pureza desde el origen
Las aceitunas se limpian y seleccionan cuidadosamente antes de pasar al molino.
La molienda se realiza el mismo día, con equipos de acero inoxidable que evitan oxidación y fricción.
Solo aceitunas perfectas merecen transformarse en Olivo de Oro.
3. Batido y extracción – Tecnología al servicio del sabor
Batimos lentamente la pasta de aceituna a menos de 27 °C para unir las microgotas de aceite sin alterar su esencia.
El proceso cerrado evita el contacto con el aire y protege los polifenoles naturales.
La pureza no se fabrica, se protege.
4. Reposo y conservación – El tiempo también forma parte del proceso
El aceite se decanta de forma natural en tanques de acero inoxidable, protegidos de la luz y el aire.
Solo cuando alcanza su punto óptimo se embotella, conservando estabilidad, aroma y frescura.
El aceite descansa antes de llegar a tu mesa, como el olivo antes de florecer.